MonterÃas
Si estos mejillones faltaran en Nochebuena o Nochevieja, se estarÃa perdiendo una tradición de las que, desde hace años, se practican en esta casa. La culpable de que esto sea asà es mi hija, aunque el resto del personal ayuda a dar buena cuenta de ellos.
Creo que hace más de tropecientos años que los preparo de esta forma, también es cierto que no he encontrado otra forma que me guste más.
Creo que llegué a esta fórmula a base de hacer pruebas para conseguir algo parecido a aquellos mejillones rellenos que comÃa cuando era algo más joven que ahora en un bar de la C/ Ortega y Gasset, antes Lista, que se llamaba “La MonterÃa†y que ellos llamaban “monterÃasâ€, eran sin duda los mejillones rellenos más ricos del mundo mundial (opinión absolutamente personal).
Por aquel entonces mi pasión por la cocina ya apuntaba vocación, pero no tanta como para preocuparme de cómo se hacÃan y que llevaban dentro de su relleno, además de los mejillones. Pero me hice mayor, y cuando veÃa o comÃa mejillones rellenos no podÃa evitar compararlos con aquellas monterÃas y ahà empezó mi empeño en reencontrar un sabor.
Pues bien, tras largas pruebas de ingredientes llegué a una conclusión, que los que habÃa conseguido, aunque no eran iguales, se parecÃan mucho, y estaban francamente buenos. No he variado la forma de hacerlos en muchos años, tan sólo me he permitido algún que otro cambio, como este de hoy.
Casi siempre los preparo fritos, pero es que en un arrebato de despiste tiré todas las conchas de los mejillones, por lo que no he tenido más remedio que utilizar las conchas de vieiras más pequeñas que tengo y rellenarlas, algo grandes para freÃrlas por lo que he decidido hacerlas al horno.
Los ingredientes:
1 k de Mejillones fresquÃsimos
½ pimiento verde
½ cebolla
2 chalotas pequeñas
1 diente de ajo y perejil
200 g de bonito en escabeche
4 ó 5 cucharadas de tomate frito
Una vez abiertos los mejillones con vino blanco y una hoja de laurel, los retiro de las conchas, los picos muy menuditos y los reservo.
Creo que hace más de tropecientos años que los preparo de esta forma, también es cierto que no he encontrado otra forma que me guste más.
Creo que llegué a esta fórmula a base de hacer pruebas para conseguir algo parecido a aquellos mejillones rellenos que comÃa cuando era algo más joven que ahora en un bar de la C/ Ortega y Gasset, antes Lista, que se llamaba “La MonterÃa†y que ellos llamaban “monterÃasâ€, eran sin duda los mejillones rellenos más ricos del mundo mundial (opinión absolutamente personal).
Por aquel entonces mi pasión por la cocina ya apuntaba vocación, pero no tanta como para preocuparme de cómo se hacÃan y que llevaban dentro de su relleno, además de los mejillones. Pero me hice mayor, y cuando veÃa o comÃa mejillones rellenos no podÃa evitar compararlos con aquellas monterÃas y ahà empezó mi empeño en reencontrar un sabor.
Pues bien, tras largas pruebas de ingredientes llegué a una conclusión, que los que habÃa conseguido, aunque no eran iguales, se parecÃan mucho, y estaban francamente buenos. No he variado la forma de hacerlos en muchos años, tan sólo me he permitido algún que otro cambio, como este de hoy.
Casi siempre los preparo fritos, pero es que en un arrebato de despiste tiré todas las conchas de los mejillones, por lo que no he tenido más remedio que utilizar las conchas de vieiras más pequeñas que tengo y rellenarlas, algo grandes para freÃrlas por lo que he decidido hacerlas al horno.
Los ingredientes:
1 k de Mejillones fresquÃsimos
½ pimiento verde
½ cebolla
2 chalotas pequeñas
1 diente de ajo y perejil
200 g de bonito en escabeche
4 ó 5 cucharadas de tomate frito
Una vez abiertos los mejillones con vino blanco y una hoja de laurel, los retiro de las conchas, los picos muy menuditos y los reservo.
Preparo un sofrito con el pimiento, la cebolla y las chalotas, el diente de ajo y el perejil. Cuando esta bien pochadito añado la carne de los mejillones y dejo sofreÃr un minuto más.
Añado el bonito desmenuzado y el tomate frito y dejo cocer todo junto unos minutos.
Con esta mezcla relleno las conchas, hoy de vieiras, lo cubro con queso rallado, un poco de mantequilla y al horno el tiempo justo para que se caliente y listo.
Normalmente, después de rellenar las conchas de los mejillones cubro con una capa finÃsima de bechamel que dejo enfriar totalmente, para poder pasarla por huevo batido y una capa de pan rallado, para freÃrlos en abundante aceite caliente.
Lee la noticia de la fuente original...






